El hoyo negro de OctaFX: Cuando ser rentable es tu sentencia de embargo
La máscara de legalidad se cae a pedazos para OctaFX: mientras presume regulaciones internacionales, acumula más de 170 quejas en tres meses por saquear ganancias, evaporar saldos y cancelar cuentas. Es una picadora de capitales donde los datos apuntan a un fraude corporativo y retirar fondos resulta una ilusión.



















